My name is Victoria Martinez, and I am a Mexican, female, pansexual, 21-year-old multidisciplinary artist. 

It has become so important to me to show the world how beautiful brown skin is and how magical women are. 

For the majority of my youth, I struggled with self-hatred. The media and everyone around me made me believe that beauty was defined by white, European features. I hated my brown skin, my round nose, my puffy hair. Even within my own Mexican culture there was racism. Mexicans themselves favored the “weritos”. (blonde/light-skinned person) As I grew more aware of American history and what American culture meant, I began to dislike the American part of myself. This helped me realize that Mexican culture, although far from perfect, was beautiful. And that brown skin was beautiful too. This realization led to a whole new style of art for me. 

As a young kid, I also struggled with my sexual identity. I always liked girls. This was difficult because when I was growing up kids were very homophobic. I was bullied for being gay. For a short time during my early teens, I dressed like a boy, convinced if I liked girls so much I must be a boy. 

After a long painful struggle, I realized that I was a woman and that that same love and appreciation I had for other women should be mirrored in myself. 

I am still growing and learning and realizing all these wonderful things about who I am. I love brown skin. I love the female anatomy. I love the Spanish language. I love Mexican cinema. I love Mexican art. I love pansexuality. I love myself. And that is what I capture in my work.


Me llamo Victoria Martinez, soy mexicana, soy mujer, soy pansexual, tengo 21 años y soy una artista multidisciplinaria. 

Se ha convertido en algo importante para mí mostrarle al mundo la belleza de la piel morena y lo mágico que son las mujeres. 

Durante la mayoría de mi juventud, luché con el odio propio. Los medios de comunicación y todxs los que estaban cerca de mí me hicieron creer que la belleza se definía por rasgos europeos y blancos. Odiaba mi piel morena, mi nariz redonda y mi cabello esponjado. Incluso entre mi propia cultura mexicana había racismo. Los mexicanos siempre prefieren a los “weritos.”

Alrededor de los 18 o 19 años me di cuenta de que todxs estaban equivocados. A medida que crecí y aprendí la historia estadounidense y lo que significaba la cultura estadounidense, me empezó a desagradar la parte americana de mí. Esto me ayudó a comprender que la cultura mexicana, aunque lejos de ser perfecta, es hermosa. Y la piel morena es hermosa también. Esta realización me llevó a encontrar un nuevo estilo de arte.

Cuando era una niña, también luché con mi identidad sexual. Siempre me han gustado las mujeres. Esto era difícil porque cuando estaba creciendo los niñxs eran muy homofóbicos. Me molestaban por ser gay. Por un corto plazo durante mis años de adolescente, me vestí como un niño, convencida de que si me gustaban las niñas era porque yo era un niño. Después de una lucha dolorosa y larga, me enteré que era una mujer y que el mismo amor y gratitud que le tengo a otras mujeres lo debo de reflejar en mí misma. 

Todavía estoy creciendo y aprendiendo todas las cosas maravillosas sobre mi identidad. Me encanta la piel morena. Me encanta la anatomía femenina. Me encanta el lenguaje español. Me encanta el cine mexicano. Me encanta el arte mexicano. Me encanta la identidad pansexual. Me encanta la clase trabajadora. Me encanto yo misma. Y esto es lo que capturo en mi arte.